27 de octubre de 2026
Cómo organizar tus demos y versiones sin perder ninguna mezcla
Casi todos los músicos conocemos la carpeta con archivos como cancion_final.wav, cancion_final2.wav y cancion_final_ahora_si.wav. Al cabo de un mes ya no sabes cuál es la buena.
El problema no es el archivo, es el sistema
Una canción pasa por muchas fases: maqueta, mezcla, revisiones, máster. Si cada fase es un archivo suelto con un nombre improvisado, perder la pista de lo que has hecho es cuestión de tiempo.
Tres hábitos que lo arreglan
- Una canción, un sitio. Todas las versiones de una misma canción viven juntas, no repartidas entre el móvil, el correo y el disco duro.
- Cada versión, con nombre y orden. "Mix 2", "Instrumental" o "Máster" dicen mucho más que "final".
- Nunca machacar la versión anterior. Si la nueva mezcla no convence, tienes que poder volver atrás.
Cómo lo hace demo.
En demo. cada canción guarda su historial de versiones: cuando subes una mezcla nueva, la anterior no desaparece, queda archivada y accesible. Además puedes agrupar tus canciones en proyectos con portada y tracklist, como si fuera tu EP antes de existir.
Tus archivos (WAV, MP3, FLAC o AIFF) viven en la nube, no ocupan espacio en el móvil y los tienes a mano desde cualquier dispositivo.
Si puedes volver a la mezcla de hace dos semanas en un toque, te atreves a probar cosas.
Una regla práctica
Cuando termines una sesión, sube la versión del día aunque no esté acabada. Es la forma más fácil de no perder nada y de poder compararla con la siguiente.
Prueba demo. y deja de buscar tus mezclas por carpetas.